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Orden y Conducta Voluntaria

LA BUSQUEDA DE ORDEN EN LA CONDUCTA VOLUNTARIA   univ. Psychol. Vol.5 no.2 Bogotá Jan./May 2006 Maestrante: Bernique M...

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Orden y Conducta Voluntaria



















LA BUSQUEDA DE ORDEN EN LA CONDUCTA VOLUNTARIA 
univ. Psychol. Vol.5 no.2 Bogotá Jan./May 2006
Maestrante: Bernique Martha/Nov.17
                        B.F. SKINNER
    El presente escrito es un homenaje a la obra de B.F. Skinner, podemos  decir que la mayoría de textos de psicología en que él aparece mencionado se centran en sus hallazgos experimentales sin contextualizarlos en la posición epistemológica que los sustenta, generando una imagen deformada de sus ideas.  Por lo que en el desarrollo introductorio de la presentación de B.F. Skinner, que habla de su biografía y en el cual se desarrolla la teoría de las conductas, podemos ampliar en este escrito algunos aspectos de su obra, en particular su epistemología, su conducta científica y su posición frente a la conducta humana compleja, con el fin de fomentar una imagen más justa de su obra y de su ciencia, el Análisis Experimental del Comportamiento.
“De todos los psicólogos contemporáneos, B. F. Skinner es quizás el más glorificado y el más criticado, el más ampliamente reconocido y el más olvidado, el más citado y el más malinterpretado” (Citado por Valero, 1992, p. 183). Pienso que una pequeña parte de la dificultad para entender a Skinner se debe al hecho de que él generalmente caracterizó su obra desde aspectos negativos, es decir, indicando aquello que no era, más que afirmando lo que era; este artículo pretende dar una caracterización positiva de su trabajo sin pretender poner el punto de vista final en la interpretación de el mismo.
La obra de Skinner puede resumirse como una búsqueda: la búsqueda de orden en un fenómeno aparentemente aleatorio, indeterminado e impredecible: la llamada conducta voluntaria. Afortunadamente esta búsqueda llegó a buen puerto, dando origen a una nueva visión de la psicología, del hombre y de sus posibilidades tecnológicas con respecto a sí mismo. Sin embargo la búsqueda no comenzó de la nada sino que estuvo encausada dentro de ciertos supuestos epistemológicos, algunos explícitos, otros no.
Después de haber fracasado en su intento por hacerse escritor, hacia 1926 Skinner se “hace conductista” con el interés de tratar de “comprender la conducta humana”, de la mano de los escritos de Jaques Loeb, Bertrand Russell, J. B. Watson, Pavlov, y trayendo de su adolescencia una primigenia influencia por parte de Francis Bacon. Estudia psicología en Harvard en 1928 y comienza su búsqueda allí. Fueron dos los autores que, pienso, ejercieron una influencia decisiva en su fundamentación epistemológica: Charles Darwin y Ernst Mach; de Darwin, Skinner hereda su determinismo ambiental, llegando a afirmar, en las últimas décadas, que el análisis experimental de la conducta es una rama de la biología (1974); de Mach toma tres conceptos claves: el valor biológico del conocimiento, el fenomenalismo y el análisis funcional. Veamos a continuación los supuestos epistemológicos que sustentan la obra de Skinner.

Principios epistemológicos
Concepción biológica y pragmática del conocimiento y la ciencia

Para Skinner, la ciencia es la búsqueda de regularidades entre los fenómenos, es “... la búsqueda de un orden, de uniformidades, de relaciones válidas entre los hechos” (1977, p. 44). “El orden... es una hipótesis de trabajo que debe adoptarse desde el principio” (1977, p. 38). Sin embargo, la proposición de la existencia de regularidades en el mundo, antes que una premisa metafísica necesaria para hacer ciencia, es un principio de supervivencia: “Si no pudiéramos encontrar una uniformidad en el mundo nuestra conducta sería fortuita e ineficaz” (1977, p. 44). Por lo tanto, el conocimiento en general, y la ciencia en particular, cumplen con una función adaptativa y vital.
Para Skinner la tendencia a acudir a las explicaciones fisiológicas es una forma exagerada de materialismo, porque busca explicaciones a los fenómenos en aquello que tenga una base material, que en el caso de la conducta, será el mismo sistema nervioso. De todas maneras, aun el sistema nervioso es efecto del medio ambiente:
Si el sistema nervioso (o, mejor dicho, todo el organismo) es resultado de la evolución de las especies, y de lo que le ha ocurrido al individuo durante su vida, y si lo que hace el organismo es producto de los procesos actuales en el sistema nervioso (mejor dicho, el organismo completo), entonces lo que hace el organismo es consecuencia de la selección natural y de lo que le ha acontecido al individuo, y ese es el tema de la etología y del análisis conductual experimental (1991a, p. 170).
El condicionamiento operante: la búsqueda de orden
El descubrimiento del condicionamiento operante no fue algo preconcebido, sino más bien estuvo influenciado por una serie de hechos accidentales (Skinner, 1975h). El único principio que guió la investigación de Skinner fue el deseo de encontrar orden en los fenómenos, y en su caso el fenómeno que le interesaba era la llamada “conducta voluntaria” que Marshall Hall había distinguido de aquella involuntaria, porque provenía del sistema nervioso central y no era provocada directamente por algún estímulo identificable (Skinner, 1975h).
Skinner realizó sus primeros experimentos con grupos de cuatro ratas y fue criticado porque la cifra era demasiado reducida para ser representativa. Después de La conducta de los organismos paso a la Universidad de Minnesota y bajo la influencia de W. T. Heron comenzó a llevar a cabo experimentos con grupos de hasta 95 ratas, pero se encontró con que la rigurosidad del diseño no le permitía modificar a su antojo el proceso experimental, y que las curvas promedio de un grupo de ratas no le ayudaban a explicar el caso de una rata en particular y, por lo tanto, decide volver al estudio intensivo de casos particulares, afinando las técnicas experimentales para hallar curvas uniformes en un mismo sujeto y que fuesen replicables en unos pocos sujetos más (Skinner, 1975h). Por lo tanto la estadística era inferior e innecesaria para sus propósitos de control y predicción de la conducta.
Condicionamiento Operante
Desarrollado por B.F. Skinner, el condicionamiento operante es una forma de aprender por medio de recompensa y castigos.  Este tipo de condicionamiento sostiene que una determinada conducta y una consecuencia, ya sea un premio o castigo, tienen una conexión que nos lleva al aprendizaje.Los estudios sobre el condicionamiento clásico dieron lugar a la aparición de otras teorías que pueden explicar el comportamiento y el aprendizaje, y una de ellas es el condicionamiento operante.  El condicionamiento operante trata de negar la creencia de que los pensamientos y motivaciones internas son los responsables del aprendizaje de un comportamiento.  Como conductista, Skinner creía que sólo las causas externas de comportamiento debían ser consideradas.
¿Recompensar o Castigar?
El término “operante” fue utilizado por Skinner con el fin de darnos una buena visión general de su teoría. Con este término, él quería decir que este tipo de condicionamiento implica sólo los factores externos que afectan al comportamiento y sus consecuencias.


     A.   Refuerzo
El refuerzo es un proceso de incrementación de la frecuencia o tasa de ocurrencia de una determinada conducta, por medio de un estímulo presentado poco después de su manifestación. Al evento que intensifica la probabilidad de que el comportamiento se repita se le denomina reforzador. Existen dos tipos de refuerzo:
1.      Reforzadores positivos son estímulos favorables que se dan después de la presentación de la conducta. El refuerzo positivo fortifica la probabilidad de un comportamiento por medio de la adición de algo.
Ejemplo: Estudiaste mucho y obtuviste una A en el examen de matemáticas. Tu mamá te recompensa invitándote a tu restaurante favorito. Para tus próximos exámenes, estudias duro nuevamente.

2.       Reforzadores negativos es la eliminación de  los estímulos desfavorables después de la presentación de un comportamiento. En el refuerzo negativo, el comportamiento o respuesta se intensifica por la eliminación de algo.
Ejemplo: Sales de casa a las 8 de la mañana para conducir al trabajo,  siempre  encuentras mucho tráfico. Al día siguiente, sales más temprano de tu casa para poder evitarlo. Continúas saliendo de tu casa  antes de las 08: am durante los próximos días y sigues evitando el tráfico
Esto significa que el comportamiento de salir de tu casa más temprano se intensifica por la consecuencia de poder evitar este tráfico.
Tanto con los refuerzos positivos como con los negativos, el comportamiento es incrementado.

      B. Castigo
En contraste con el refuerzo, el castigo es un proceso en el que un estímulo es dado después de la presentación de un comportamiento causando la disminución de la probabilidad de que éste ocurra nuevamente.  Hay dos tipos de castigos:
1.      Castigo positivo es la adición de algo que causa la disminución de la repetición determinada conducta. El castigo negativo, también conocido como castigo por eliminación, se produce cuando un evento o resultado favorable se retira después de que un comportamiento se produce.
Ejemplo: Un niño molestó a su hermana haciéndola gritar muy alto, Debido a esto, la madre le dio una nalgada. El niño nunca molestó otra vez a su hermana.
2.      Castigo Negativo, por otro lado, es la eliminación de algo que es favorable, con el fin de disminuir la probabilidad de que vuelva a ocurrir ese comportamiento.
Ejemplo; Un adolescente es sorprendido haciendo trampa en un examen. Entonces sus padres le prohíben utilizar su auto y también le reducen su mesada. En consecuencia, el adolescente no vuelve a hacer trampa en sus exámenes.
La conducta científica de Skinner
Skinner afirmó: “Jamás me enfrenté con un problema que fuera más allá del problema eterno de encontrar el orden. Jamás abordé un problema a través de la elaboración de una hipótesis. Jamás deduje teoremas ni los sometí a prueba experimental. Que yo sepa, no tuve un modelo preconcebido de conducta, evidentemente ni fisiológico ni mentalista y, creo yo, tampoco conceptual” (1975h, pp. 124-125). Contrario a lo que muchos afirman, no actuó de modo inductivo, ni tampoco retroductivo o constructivista, como afirmara Pérez-Álvarez (1996), sino más bien, su conducta fue moldeada en la búsqueda del orden en las correlaciones que pretendía encontrar. De modo algo sarcástico consideró que su trabajo experimental fue guiado por los siguientes cinco principios “científicos” (Skinner, 1975h): 1) “cuando tropieces con algo interesante, deja todo lo demás y estúdialo”, 2) “hay maneras de investigar que son más fáciles que otras”, 3) “hay gente con suerte”, 4) “los aparatos a veces se rompen” y, 5) “serendipia, o sea el arte de encontrar algo cuando lo que se está buscando es otra cosa”.
La conciencia y el yo
El tacto es aquella conducta verbal que tiene una función referencial en el episodio verbal, y según Skinner está al servicio del oyente porque aumenta la posibilidad de acción de éste. Aprendemos a tactar el mundo con respuestas vocales discriminativas, pero más adelante también aprendemos a tactarnos a nosotros mismos, tanto los cambios en nuestro cuerpo (sentimientos y emociones) como nuestras disposiciones de respuesta (intenciones) entre otras. En su artículo de 1945 El análisis operacional de los términos psicológicos, Skinner (1975e) encara por primera vez el problema de cómo la comunidad verbal genera conductas auto descriptivas de eventos internos que no controla. Al respecto Skinner describe cuatro vías. Adquirimos así un repertorio autodescriptivo que es la base del conocimiento de nosotros mismos:
Todas las especies, excepto el hombre, se comportan sin saber que lo hacen, y posiblemente esto sucedió también con el hombre hasta que llegó la comunidad verbal a preguntar acerca del comportamiento y a generar así el comportamiento auto-descriptivo. El auto-conocimiento tiene origen social, y es útil primero a la comunidad que hace las preguntas. Más tarde se torna importante para la persona misma -por ejemplo, cuando se administra o controla a sí misma (...) (1975b, p. 156).
De esta manera se desarrolla el concepto de yo, no como substancia sino como una serie de respuestas discriminativas (emocionales, operantes y verbales) hacia uno mismo. Recordemos que dentro de la epistemología skinneriana el conocimiento del mundo no viene del interior de la persona sino más bien al contrario, primero conocemos algo acerca del mundo y con base en dicho conocimiento comenzamos a saber quiénes somos. Pero antes, el conocimiento viene de la sociedad, de la comunidad verbal, y ha sido moldeado a través de un largo proceso de selección cultural.






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